jueves, 5 de marzo de 2009


Pero ya cruza a zancadas distendidas el césped triturado en el que los alumnos se desparraman al sol, tan iguales ellos y ellas, tan iguales a él que es o parece de la misma camada indiferente a normas sagradas hasta ayer,el peine,la plancha,el betún de los zapatos, cosas propias de fósiles coma la profe de biología, por ejemplo, que acaba de descender de un cochecito negro reluciente como una carroza , y dónde irá así vestida y así peinada, en qué época se creerá que vive esta mujer así vestida y así peinada, en que época se creerá que vive esta mujer que pasa sorteando los envases de refresco con gesto altivo y zapatos de tacón como una sonámbula y que ahora, al llegar a la altura del profesor de historia que se ha quedado cerca de la puerta, esperándola, perece que despierta, se lleva la mano al escote limpio de joyas y adornado con encajes, alarga el cuello de paloma y va a decir algo pero primero tiene que carraspear para templar la voz de clarinete que sólo luce en ocasiones memorables... (Continuará)

Elisa & Andrea Bocelli - La Voce Del Silenzio


miércoles, 4 de marzo de 2009

YouTube - Gloria Trevi - Tu Angel De La Guarda


Merece la pena

Ayer recibí una carta, una de "mis niñas" , aunque sea mayor pero cuando las has llevado de la mano, cuando has compartido tantos momentos de su infancia y adolescencia, aunque tenga una hija, siempre la veo como esa niña llena de promesas que un día me dejo ser su amiga, colega, compañera... Ahora por un error, como dice ,va a tener su primer permiso carcelario y me escribe así: "Tengo claro y muy superado que la droga para mi se ha terminado. Pienso,ahora que estoy en mi juicio, que la vida es muy bonita, cosa que antes no me daba cuenta de que la vida es demasiado corta, que estamos aquí de paso. Son muy pocos años los que tenemos de vida, aunque yo creo que la vida no termina aquí. Pero los días que esté en al tierra, quiero vivirlo intensamente, al lado de las personas que sois muy queridas para mí , y que me estáis esperando... , como mi hija,mis hermanos, " mi madre " ... ¿no te parece? Al final tenias razón , lo tengo que hacer por mí porque los demás me estáis esperando... " La vida es cada día y solo tenemos ese único día para ser feliz, siendo cada uno feliz son felices los que nos rodean...

Estoy obsesionado , se dice más tarde camino de la facultad. No se puede vivir así , con un pie en el siglo veintiuno y otro en el dieciocho. Un pie aquí y otro allá,difícil equilibrio.Pero peor los los pies y toda la cabeza allá, y aquí sólo un fantasma atractivo, la sonrisa un poco irónica, las gafas invisibles, el pelo largo hasta los hombros,alborotado como un chaval. Peor esa mirada absorta, esa agitación nocturna, esas risotadas solitarias y a destiempo, esas lágrimas como un aguacero absurdo de verano. Ridículo, ésa es la palabra, ridículo de estar enamorado sin remedio ni alivio de quien no puede, convencerte, no puede , no es que no quiere, es que no puede, convencerte te digo;peor es estar enamorado de quien no te puede corresponder . Me estoy volviendo loco, añade, y quizá no exagera: me estoy volviendo loco y por eso oigo voces . (Continuara...)

martes, 3 de marzo de 2009

Superarse a uno mismo




Los días de diario el parque de El Capricho esta desierto, silabea en silencio como quien memoriza el tañido de una campana que oye pero no ve, un mensaje del viento.Entonces compulsivo,se echa mano al bolsillo interior de la chaqueta y palpa el bulto, se tranquiliza y, ahora sí, saca de su maletín de profesor una pluma estilográfica, vuelve a abrir el periódico , esta vez por la página de los avisos y las esquelas de los muertos, y escribe: Mañana en el estanque. . (Continuará ...)

Un poco de tí es mucho para mí


Anoche , una llamada de teléfono, el anuncio Ana esta ingresada en el hospital , tiene leucemia, esta en aislamiento... Ana es una niña, de 12 años, ya sabe lo que son los golpes de la vida hace unos meses se mató su padre en un terrible accidente de coche... ahora está ella enferma sin entender muy bien porque tantos pinchazos , tantas pruebas, tanta tristeza contenida en la cara de su madre... Ana es un ángel especial, un ángel que madura cada día y que te mira haciéndote mil preguntas, que sonríe como si el sol fuera ella misma. Ese pelito rubio es de los propios rayos del sol... querido ángel , espero volverte a ver con tu bici el Retiro . Deseo que la vida te de la oportunidad de ser feliz... Y le deseo a tu madre lo mismo... FUNDACIÓ JOSEP CARRERAS

lunes, 2 de marzo de 2009

El Museo Sorolla VII

Nada más entrar, nos encontramos con lo que en los inventarios llaman Patio cordobés. Es un pequeño recinto organizado en torno a una fuente central de azulejería de Triana. En sus galerías colocó Sorolla parte de su colección de cerámica sobre estantes de madera, luego transformados en los actuales de mampostería. El zócalo cerámico es de la fábrica talaverana de Ruiz de Luna (1910-1911) y los paneles de los santos cocineros y la escena de caza son de Manises (s. XVIII). En 1981 se acristalaron dos de sus galerías. Además, se exponen algunas piezas escultóricas, mobiliario popular y parte de la colección de cerámica del Museo.

La Pícara Cocinera XVII

Y cuanto más pensaba en que no le quedaba ni siquiera las alas, más y más le apetecía comerlos, hasa el punto de no poder esperar a que la cocinera le guisara otra. Llevaba aún el cuchillo en la mano y al mirarlo sentía pena, pensando que ya no lo necesitaba, después de haberlo afilado tanto.


-¡Un trabajo erddo! Ahora que todo estaba a punto... Y dime, Felisa, ¿estaba bueno el asado?


-¡Uy! ¡Sí, señor! - respondió ella. Y pensado que era mejor callarse, no fuera a descubrir su fechoría, añadió-: Y ahora, buenas noches, señor. Os prometo que mañana coceré otras dos, mejores y más tiernas que esas.


Pero el apetito de D. Hildebrando no se resignaba a esperar al día siguiente además pensaba que tal vez se levantaría con dolor de estómago o de muelas y en cualquiera de ambos casos se vería obligado a quedarse sin comer. No, no, e ninguna manera.


-No esperaré a mañana - decidió- y aunque sólo sea por probarlas, trataré de encontrar a ese desvergonzado, aunque tenga que correr detrás de él.


- Yo no lo haría, señor. Aunque la noche es clara, podéis resbalar y caeros en una zanja. Y no quiero pensar que vuestros pies se enreden en los zarzales y os quedéis allí, sin poder moveros.


-¡Bah, bah, bah! -dijo el señor a la cocinera. - Eso son paparruchadas. A ver si creerás tú que no tengo ojos en la cara para ver de cerca una zanja o las ramas de un zarzal. Nada, nada, que no te hago caso.


Y abriendo la puerta de la cocina, la misma por la cual había salido el invitado, se lanzó afuera, llevando todavía en la mano el cuchillo preparado para cortar los pollos. Acertó a ver a lo lejos al invitado, que corría torpemente y pensand que aún oiría si le hablaba, gritó:


-¡Sólo una, por favor! Sólo quiero una.


Naturalmente se refería a las alitas de pollo, que creía se llevabael otro, pero éste, pensando que el posadero se refería a sus orejas, respondía:


-¡Ni una ni ninguna! ¡Pues no faltaría más que eso!


-Con una me conformo -repetía el buen hombre, tratando de alcanzar a su amigo.


- ¡Ni una ni ninguna! - contestaba invariablemente el invitado, satisfecho al ver que el posadero iba quedando lejos.


Y cuando D. Hildebrando se cansó de correr, decidió volverse asu casa, renunciando a los pollos a la fuerza. Llegó renqueando a la cocina y aún tuvo que escuchar a Felisa, diciéndole:


-¿Veis? Ya os lo dije. - Le ayudó a sentarse y le dio unafricción en los tobillos-. Os prepararé un buen bocadilloe queso recién hecho y os aseguro que sabe muy bien.


-¡Qué le vamos a hacer! - repuso el posadero de mala gana-. ¡Tener que comer pan y queso y pensar que los pollos ha volado!


-Es vedad- suspiró Felisa fingiéndose triste. -¿Permitís que vuestra cocinera os dé un consejo? Oro día no vayáis ebusca de invitados y no desaparecerá la cena.



Y POR FÍN: Y COLORÍN COLORADO, ESTE CUENTO SE HA ACABADO.

La Pícara Cocinera XVI

-Supongo que si me pagáis es para que yo guise y la gente se coma mis guisos. Dejar de comérselos es faltar a lo tratado, digo yo. ¿No os parece señor?. Es casi igual que si dejarais de pagarme. Por eso estoy tan disgustada por haberse marchado sin cenar. Tan triste me siento que me dan ganas de echarme a llorar.

Y sin meditarlo más, la muy embustera se puso a llorar con gruesos lagrimones, mientras se secaba con la punta del delantal y parecía que no hubiera nadie capaz de consolarla.

-Bueno, bueno - repitió el seño, intentándolo, poruqe le daba pena-. No te pongas así, chica. ¿Se ha ido? Peor para él. Trae los pollitos. Me los comeré solo.

Aquello ero lo último que Felisa esperaba oir y al escuchar tales palabras se llevó un susto muy grande, lo cual enía bien merecido por embustera. Sin embaro, todavía no se dio por vencida ante su amo, sino que enjugándose las lágrimas respondió obediente:

- Voy a buscarlos.

Y despacio se fue hacia la cocina, ideando el modo de salirse del apuro. Y aunque el camino era corto, las ideas de Felisa eran muy rápidas, de modo que en cuanto estuvo en la cocina, inesperadamente empezó a lamentarse, llevándose las manos a la cabeza y suspirando:

-¡Pícaro! ¡Ladrón! El invitado se ha llevado los pollos. ¡Se los ha llevado! ¡Señor! ¡Señor!

El amo, que cuando estaba nervioso era un poco sordo, hizo que Felisa le repitiera lo sucedido:

- Son más que suposiciones, señor - dijo la cocinera -. Ved que ha salido por la puerta de la cocina.

- Pero, ¿se ha llevado los dos? - dijo el dueño de la casa-. Al menos hubieradejado uno para cenar.
Los días de diario el parque de El Capricho está desierto . La palabras llegaron al fondo del autobús, falsete femenino apenas susurrando pero limpio, y el hombre que está apoyado entre la puerta y los asientos hojeando un periódico deportivo gira sobre sí mismo como una veleta sacudida por un viento poderoso,primero los ojos, luego el cuello y después todo el cuerpo; y el periódico se desbarata con un crujir seco. Luego , lentamente, a bandazos , le hombre se repliega,recompone los papeles, se oculta tras ellos, observa a los viajeros y ninguno está hablando, nadie está escuchando a nadie y nadie mira a quien los mira a todos. (Continuará)

Cara col col


Cara col col , saca los cuernos al solo que tu padre y tu madre ya los sacó... Y el enigma de Chicago es aún más fácil no es la mitad sino que dicen el número de letras por eso cuando dijo diez tenía que haber dicho 4... Elemental...

La Pícara Cocinera XV

En aquel preciso momento la paciencia del amo de la hostería estaba llegando a su límite. Bien estaba que el invitado hubiera llegado algo tarde a la cita; podía disculparse también su interés por ocuparse personalmente de su caballo apenas hubo llegado y aunque fuera a la aldea en busca del veterinario, pero en modo alguno se podía permitir que estando en casa no acudiera a la mesa. Esto resultaba ya intolerable.


- Señor invitado - dijo el posadero con voz muy fuerte-. ¿Tenéis la bondad de venir a la mesa? Os confieso que los cuchillos están muy afilados y yo me estoy impacientando.


-¿Veis, veis?- insistió Felisa aprovechando la ocasión-. Lo que yo os decía. No tardéis en iros. Os lo digo por última vez. Dentro de poco mi amo saldrá por esa puerta y ya no estaréis a tiempo de nada.


-Ya lo creo que me voy- dijo el invitado descolgandoel sombrero y echando a correr.


Con las prisas tropezó en el arcón del recibidor y se pegó en un tobillo. Y como era corto de vista, dándose también de narices contra la puerta de la cocina, se hizo un buen chichón en la frente.


-¡Ay de mí, ay de mí!- exclamó-. Por salva mis orejas, me magullé un tobillo y me herí en la frente. -Pero no se detuvo a lamentarse, sino que dijo-: Ayudadme, piernas. Llevadme a salvo y no me dejéis volver nunca más por aquí.


Y cuando, casi por casualidad, encontró la puerta de salida echó a correr como si le persiguiera una jauría de perros de caza.


Cuando le vio definitivamente lejos, Felisa se frotó las manos muy satisfecha de poder disculparse ante su amo con la mejor mentira del mundo. Entró en el comedor y con gesto comungido, la muy pícara, le dijo a su amo:


- Señor, engo que deciros que vuestro invitado se ha marchado sin despedirse ni de vos ni de mí, que soy quien ha guisado la cena.


-¿Dices que se ha ido? - repitió el hostelero-. ¿Estás bien segura?


- Ya lo creo señor. Más segura no puedo estar. No sé lo que vos pensaréis de eso, pero por mi parte estoy muy dolida de que vuestro invitado no haya apreciado mis guisos. ¡Yo que tanto tiempo estuve entretenida en los fogones en lugar de rizarme el pelo, o ponerme a cantar mis canciones favoritas!


- Bueno, bueno - repuso su amo algo molesto por sus palabras- ¿Para qué te pao yo un hermoso sueldo? No creerás que lo hago para que te rices el cabello, o te pongas a cantar, ¿verdad?.

La Pícara Cocinera XIV

El posadero, mientras afilaba los cuchillos, miró hacia el recibidor y vio a su invitado mirándole con asustada expresión.


- ¿Qué os pasa? - preguntó -. ¿Acaso no os gusta lo que hay para comer?


- Pues, no, no sé en verdad - murmuró el invitado con un hilo de voz.


- No os atreváis a llevarle la contraria - dijo la cocinera tratando de asustarle más y más con sus palabras -. Si lo hacéis, os perseguirá ferozmente y tendréis mucho trabajo en escapar. ¿Sois buen corredor?


- Pse, pse - dijo el invitado, pensando que llevaba muchos años sin correr, desde que el reuma había atacado sus articulaciones.


- Pues, ¡pobre de vos si no sabéis correr! - dijo Felisa santiguándose temerosa.


- Pero, pero, ¿qué voy a hacer? Alas, no creo que puedan brotarme de pronto y si, tal como me figuro, él corre más que yo...


- Sólo hay un medio de escabullirse - indicó Felisa hablándole casi al oído-. ¿Veis esa puerta? Pues bien, cruzándola os encontraréis en la cocina y desde allí bien podéis salir afuera sin ser visto por nadie.


El invitado, pese a estar muy cohibido, no se atravía a aceptar aquella solución. No en balde venía de la ciudad, donde la gente estaba muy bien educada y no solía marchar sin despedirse.


- Tengo que despedirme de mi amigo - dijo el hombre al parecer muy decidido-. No estaría bien que, después de haberme invitado, le dejara plantado con el cuchillo en la mano.


- Con el cuchillo en la mano. Vos lo habéis dicho. ¡Ay de vos si gastáis tales remilgos! Rogad a vuestro santo Patró que ese cuchillo no se mueva de su mano. ¡Fijáos, fijáos qué hoja tan afilada!


La hoja brillaba, efectivamente, a la luz de los velones y ello fue suficiente para decidir al invitado a emprender la retirada hacia la puerta que se le indicaba. Pero antes, mientras se preparaba para recoger sus cosas, todavía tuvo que escuchar la voz de Felisa diciendo:


- Será mejor que os vayáis. Peligran vuestras orejas, señor. Y si no me hacéis caso, peor para vos pero pensad que yo bien os he advertido.

domingo, 1 de marzo de 2009

- Desfile de ángeles


Ángel de la Guarda

Para las personas que hoy celebran el día del ángel de la guarda... para ese ser especial que nos protege cuando menos le esperamos... para ese espíritu que va al lado y nos envuelve en luz... Felicidades... y gracias porque en los momentos difíciles nos llevas en tus brazos y en los momentos felices los compartes al lado. Gracias... ¡¡¡FELICIDADES A LOS QUE HOY CELEBRAN SU ONOMÁSTICA!!!

Marzo -


Marzo - Wikipedia, la enciclopedia libre Para los Idus de marzo habrá que hacer algo pues tan noble entrada se merece una gran celebración ¿verdad? ... Alguna idea ... sugerencia ... o dejemos que la aventura hable y nos embarcamos en ella... ¿?

La Pícara Cocinera XIII


Felisa se encaminó al recibidor y poniendo una cara muy alegre, dijo al propio tiempo que tomaba la cartera del invitado:

- Bien venido, señor. Espero que hayáis podido solucionar todos vuestros tropiezaos.

- Así es, así es - contestó el invitado -. Tú debes ser la cocinera ¿no?

- Sí, señor, yo soy. ¿Me conocéis?

- Tu amo me ha hablado muy bien de tus guisos, de manera que quiero comprobar si es verdad todo lo dicho.
El posadero entraba en aquel momento en el comedor y desde allí mismo, en tanto el invitado se quitaba la capa y el sombrero, replicó:

- Pronto lo sabréis. - Y se echó a reir alegremente-. El asado está a punto; no hay más que afilar bien los cuchillos.

Y tal como decía, se puso a afilar dos de los cuchillos de la mesa.

Felisa aprovechó la ocasión. Antes de que el invitado pasara también al comedor, dijo en voz muy baja y misteriosa:

- Esperad. Tengo que advertiros una cosa.

El invitado se detuvo muy extrañado.

- Es acerca de mi amo, vuestro amigo. ¿Sabéis? De un tiempo a esa parte anda algo trastornado, sobre todo en las noches de luna, como ésta de hoy. - Felisa bajó aún más la voz, tanto que casi ni ella misma se oía y añadió-: Cuando afila así los cuchillos es que está en uno de sus peores momentos y corta todo lo que se le pone por delante. Al gato le cortó la otra tarde la cola y lo mismo ocurrió con el rabo del burro y ....

El invitado no podía dejar de escucha a la siervienta, ya que efectivamente, veía que el dueño de la posada estaba afilando los cuchillos y no podía comprender el esmero que el posadero ponía en el trabajo, como no fuera por lo que decía la moza.

-... Y os cortará las orejas, si os descuidáis - añadió la chica, adivinando lo que cruzaba en aquellos momentos por la mente del invitado.

Los enigmas y acertijos de los domingos


1. ¿Qué pájaro vuela más alto que la montaña más alta?

2. El enigma de Chicago.
En los años cuarenta la mafia americana se reunió para constituir una alianza. Un detective se enteró del hecho y decidió pillarles a todos in fraganti.

Mientras estaba espiando cerca de la puerta vio entrar a varias personas. Los primeros llegaron, y el matón de la puerta les dijo: "Ocho", y ellos contestaron: "Cuatro", y les dejaron entrar. Al cabo de unos instantes llegaron otros, y el matón les dijo: "Catorce", a lo que los mafiosos respondieron: " Siete". Llegaron otros, y les dijo: "Dieciocho", y le constestaron: "Nueve" y también éstos entraron sin ninguna dificultad.

El detective vio que la contraseña era muy fácil de descrubir. Se acercó a la puerta y el matón le dijo: "Diez", a lo que él contestó: "Cinco". El matón sacó la pistola y le disparó. ¿Por qué?.


2. Tres sílabas tengo,

soy un animal.

Son las dos primeras

algo personal

pero la tercera

es un vegetal.