jueves, 29 de octubre de 2009

Santuario de la Virgen de la Hoz del río Gallo

Entre escarpados galachos y verdes bosques de pinos, de una belleza indescriptible, se alzan dos monasterios de advocación mariana: Nuestra Señora de la Hoz y Nuestra Señora de Montesinos, en la comarca guadalajareña del Alto Tajo.


Sin duda, nos encontramos ante “uno de los santuarios de naturaleza más importantes de toda la provincia” en palabras de De Prada. “Pero cuando decimos santuario, no nos estamos refiriendo sólo a su geología, a su fauna o a su flora, sino que hablamos de santuario en todos los sentidos”, apunta.


A pocos kilómetros de Molina de Aragón, bajo estas bellas y gigantescas rocas, se encuentra el santuario de la Virgen de la Hoz, incrustado entre los peñascos y horadado por el río Gallo, afluente del Tajo. Sobre la originaria ermita de época medieval, se fue ampliando, construyendo, sucesivamente, una hospedería y el actual templo.



Para el naturalista Carlos de Prada, “la fe y el paisaje son dos cosas indistinguibles aquí. Porque lo sagrado se nos manifiesta en la naturaleza, y porque la naturaleza es sagrada”. Agrestes parajes de bella y sobrecogedora ensoñación natural.


Andrés Martínez, rector del Santuario de Nuestra Señora de la Hoz, explica que, en el contexto de la Reconquista, allá por 1129, el pastor de Ventosa fue buscando una oveja perdida y se encontró con la imagen de la Virgen María. Sobre ese mismo lugar se construirá el templo, armonizado con el ambiente rocoso, en dos estilos sabrosamente entremezclados: uno, de transición del románico al gótico; y otro, renacentista.


En las riberas del río Arandilla, “en el que confluyen pequeños regatos que se dejan resbalar por musgosas rocas”, se encuentra el humilde santuario de la Virgen de Montesinos. Este lugar, describe el presentador, “Obnubila, hipnotiza siempre, la contemplación, la audición, de su dulce y líquida canción”.


El santuario está cuidado por un anciano ermitaño, Francisco Checa, con quien Carlos de Prada pudo conversar animadamente sobre sus quehaceres cotidianos, alejados del mundanal ruido, en tan estrecha cercanía con Dios y su Madre. “La muy sabia, misteriosa, profunda, fecunda y divina naturaleza es el punto de apoyo y la base fundamental para la vida humana”, afirma, contundente, el entrañable ermitaño.


“¡Qué envidia me da Francisco por vivir aquí! Vivir de verdad. Porque siempre he creído que no vive, de verdad, quien no vive rodeado de vida en espacios libres. ¡Cuánta envidia me da su sencillez, su riqueza. Riqueza absoluta de aquel que, no teniendo casi nada, lo tiene, acaso, todo”, sentencia Carlos de Prada en la conclusión del capítulo.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Molina de Aragón







Mary Shelley

Mary Shelley nació en 1797 y murió en 1851. Los hechos más importantes de su vida, los que más interés revisten, son los siguientes:

Era hija de dos pensadores progresistas, William Godwin y Mary Wollstonecraft, quienes establecieron las bases esenciales de su tenacidad intelectual y avanzada educación. Fue compañera y, luego, segunda esposa del poeta Percy Bysshe Shelley, unión que duró 8 años, hasta la muerte de éste en 1822. Fruto de esta convivencia fueron varios embarazos, el vívido recuerdo de una apasionante juventud, y un único hijo, un varón. Escribió novelas y relatos, dos de ellos extraordinarios: Frankenstein, la célebre obra de ciencia ficción, y la novela futurista The last man (El último hombre). Fue, además, editora de las obras de Shelley y contribuyó enormemente, tanto a la comprensión de sus textos como a la historia de la critica biográfico-literaria, de la que fue pionera.

El resto de sus días transcurrió en el marco de la vida cotidiana de la primera mitad del siglo XIX y, por diversas que sean las interpretaciones de su obra, forzoso es tener en cuenta la relevancia de los hechos arriba consignados".

SPARK, Muriel (1997): Mary Shelley. Barcelona, Lumen.

Así comienza la obra que Muriel Spark ha publicado recientemente sobre Mary Shelley. La obra está compuesta por una parte biográfica y otra crítica, en las que Muriel Spark recrea la vida de Mary Shelley y comenta sus obras más destacadas, citando fragmentos del diario que Mary y su marido escribían conjuntamente y otras fuentes que nos aproximan a la interesante vida de esta autora.

De su agitada vida sólo voy a recordar ahora las circunstancias que llevaron a Mary Shelley a los 18 años a la creación de Frankenstein. Lo comenta la misma autora en la introducción a una edición de 1831 de Frankenstein, de la que se recogen algunos fragmentos en la obra de Muriel Spark. La publicación de Frankenstein en 1818 había causado gran asombro.



"En el verano de 1816 visitamos Suiza y nos convertimos en vecinos de Lord Byron. (...) Pero resultó ser un verano húmedo y desagradable, la lluvia incesante nos impedía con frecuencia salir de casa. Unos volúmenes de historias de fantasmas, traducidos del alemán al francés, cayeron en nuestras manos. (...) No he vuelto a leer aquellas historias desde entonces, pero permanecen frescas en mi mente, como si las hubiese leído ayer.

"Cada uno de nosotros escribirá una historia de fantasmas", dijo Lord Byron, y su propuesta fue aceptada. Éramos cuatro. (...)

Yo me urgí a mí misma a pensar una historia, una historia que pudiese rivalizar con las que nos habían arrastrado a aquella empresa. Una historia que hablase de los misteriosos temores de la naturaleza y que despertase el más intenso de los terrores, una historia que creara en el lector miedo a mirar a su alrededor, que helase la sangre y acelerase los latidos del corazón. Si no conseguía todas esas cosas mi historia de fantasmas demostraría ser indigna de ese nombre. Pensé y reflexioné, en vano. (...) ¿Has pensado ya una historia?, me preguntaban cada mañana, y cada mañana me veía forzada a replicar con una mortificante negativa.

La invención, debe admitirse humildemente, no consiste en crear desde el vació, sino desde el caos (...). La invención consiste en la capacidad de atrapar las posibilidades de un tema y en el poder de moldear y dar forma a las ideas que sugiere.

Muchas y largas fueron las conversaciones entre Lord Byron y Shelley, a las que yo asistía como una devota pero, casi siempre, silenciosa oyente. Durante una de esas conversaciones, se discutieron varias doctrinas filosóficas y, entre ellas, las referidas a la naturaleza del principio de la vida, y también la posibilidad de que dicho principio llegara a ser algún día descubierto y divulgado. Hablaron de los experimentos del doctor Darwin (...).

Cuando apoyé la cabeza sobre la almohada no pude dormir, tampoco podría asegurar que estuviese pensando. Mi imaginación, sin yo requerirlo, me poseyó y me guió, dotando a las imágenes que surgían en mi mente de una intensidad que estaba más allá de las fronteras del sueño. Vi - con los ojos cerrados, pero a través de una aguda visión mental -, vi al pálido estudiante de artes diabólicas arrodillado al lado de aquella cosa que había conseguido juntar. Vi el horrendo fantasma de un hombre yacente, y entonces, bajo el poder de una enorme fuerza, aquello dio señales de vida y se agitó con un torpe, casi vital, movimiento. Era espantoso (...).

La idea había tomado posesión de mi mente de tal manera que el miedo recorría todo mi cuerpo como un escalofrío y traté de cambiar las fantasmales imágenes de mi fantasía por la realidad que me circundaba. (...) Al día siguiente anuncié que había pensado una historia."

Además de Frankenstein, Mary Shelley escribió otra novela titulada The Last Man (El último hombre), en la que expone la desintegración sucesiva de la familia, de la sociedad y del ser humano, y la novela histórica Perkin Warbeck. Es autora también de poemas y de una rica obra crítica literaria, de la que es su muestra más destacada la edición de los poemas de su marido Percy Shelley.

Mary Shelley

Mary Shelley nació en 1797 y murió en 1851. Los hechos más importantes de su vida, los que más interés revisten, son los siguientes:

Era hija de dos pensadores progresistas, William Godwin y Mary Wollstonecraft, quienes establecieron las bases esenciales de su tenacidad intelectual y avanzada educación. Fue compañera y, luego, segunda esposa del poeta Percy Bysshe Shelley, unión que duró 8 años, hasta la muerte de éste en 1822. Fruto de esta convivencia fueron varios embarazos, el vívido recuerdo de una apasionante juventud, y un único hijo, un varón. Escribió novelas y relatos, dos de ellos extraordinarios: Frankenstein, la célebre obra de ciencia ficción, y la novela futurista The last man (El último hombre). Fue, además, editora de las obras de Shelley y contribuyó enormemente, tanto a la comprensión de sus textos como a la historia de la critica biográfico-literaria, de la que fue pionera.

El resto de sus días transcurrió en el marco de la vida cotidiana de la primera mitad del siglo XIX y, por diversas que sean las interpretaciones de su obra, forzoso es tener en cuenta la relevancia de los hechos arriba consignados".

SPARK, Muriel (1997): Mary Shelley. Barcelona, Lumen.

Así comienza la obra que Muriel Spark ha publicado recientemente sobre Mary Shelley. La obra está compuesta por una parte biográfica y otra crítica, en las que Muriel Spark recrea la vida de Mary Shelley y comenta sus obras más destacadas, citando fragmentos del diario que Mary y su marido escribían conjuntamente y otras fuentes que nos aproximan a la interesante vida de esta autora.

De su agitada vida sólo voy a recordar ahora las circunstancias que llevaron a Mary Shelley a los 18 años a la creación de Frankenstein. Lo comenta la misma autora en la introducción a una edición de 1831 de Frankenstein, de la que se recogen algunos fragmentos en la obra de Muriel Spark. La publicación de Frankenstein en 1818 había causado gran asombro.



"En el verano de 1816 visitamos Suiza y nos convertimos en vecinos de Lord Byron. (...) Pero resultó ser un verano húmedo y desagradable, la lluvia incesante nos impedía con frecuencia salir de casa. Unos volúmenes de historias de fantasmas, traducidos del alemán al francés, cayeron en nuestras manos. (...) No he vuelto a leer aquellas historias desde entonces, pero permanecen frescas en mi mente, como si las hubiese leído ayer.

"Cada uno de nosotros escribirá una historia de fantasmas", dijo Lord Byron, y su propuesta fue aceptada. Éramos cuatro. (...)

Yo me urgí a mí misma a pensar una historia, una historia que pudiese rivalizar con las que nos habían arrastrado a aquella empresa. Una historia que hablase de los misteriosos temores de la naturaleza y que despertase el más intenso de los terrores, una historia que creara en el lector miedo a mirar a su alrededor, que helase la sangre y acelerase los latidos del corazón. Si no conseguía todas esas cosas mi historia de fantasmas demostraría ser indigna de ese nombre. Pensé y reflexioné, en vano. (...) ¿Has pensado ya una historia?, me preguntaban cada mañana, y cada mañana me veía forzada a replicar con una mortificante negativa.

La invención, debe admitirse humildemente, no consiste en crear desde el vació, sino desde el caos (...). La invención consiste en la capacidad de atrapar las posibilidades de un tema y en el poder de moldear y dar forma a las ideas que sugiere.

Muchas y largas fueron las conversaciones entre Lord Byron y Shelley, a las que yo asistía como una devota pero, casi siempre, silenciosa oyente. Durante una de esas conversaciones, se discutieron varias doctrinas filosóficas y, entre ellas, las referidas a la naturaleza del principio de la vida, y también la posibilidad de que dicho principio llegara a ser algún día descubierto y divulgado. Hablaron de los experimentos del doctor Darwin (...).

Cuando apoyé la cabeza sobre la almohada no pude dormir, tampoco podría asegurar que estuviese pensando. Mi imaginación, sin yo requerirlo, me poseyó y me guió, dotando a las imágenes que surgían en mi mente de una intensidad que estaba más allá de las fronteras del sueño. Vi - con los ojos cerrados, pero a través de una aguda visión mental -, vi al pálido estudiante de artes diabólicas arrodillado al lado de aquella cosa que había conseguido juntar. Vi el horrendo fantasma de un hombre yacente, y entonces, bajo el poder de una enorme fuerza, aquello dio señales de vida y se agitó con un torpe, casi vital, movimiento. Era espantoso (...).

La idea había tomado posesión de mi mente de tal manera que el miedo recorría todo mi cuerpo como un escalofrío y traté de cambiar las fantasmales imágenes de mi fantasía por la realidad que me circundaba. (...) Al día siguiente anuncié que había pensado una historia."

Además de Frankenstein, Mary Shelley escribió otra novela titulada The Last Man (El último hombre), en la que expone la desintegración sucesiva de la familia, de la sociedad y del ser humano, y la novela histórica Perkin Warbeck. Es autora también de poemas y de una rica obra crítica literaria, de la que es su muestra más destacada la edición de los poemas de su marido Percy Shelley.

Prometeo

En la mitología griega, Prometeo (en griego antiguo Προμηθεύς, ‘previsión’, ‘prospección’) es el Titán amigo de los mortales, honrado principalmente por robar el fuego de los dioses en el tallo de una cañaheja, darlo a los humanos para su uso y ser castigado por este motivo.


Adoración
Como introductor del fuego e inventor del sacrificio, Prometeo es considerado el protector de la civilización humana.

En Atenas Prometeo tenía un altar en la Academia de Platón (Pausanias i.30§2), desde donde partía una carrera de antorchas celebrada en su honor por la ciudad, en la que ganaba el primero que alcanzaba la meta con la antorcha encendida.

Mitología
Prometeo era hijo de Jápeto y la oceánide Asia o de la también oceánide Clímene. Era hermano de Atlas, Epimeteo y Menecio, a los que superaba en astucia y engaños. No tenía miedo alguno a los dioses, y ridiculizó a Zeus y su poca perspicacia. Sin embargo, Esquilo afirmaba en su Prometeo encadenado que era hijo de Gea o Temis. Según una versión minoritaria, el gigante Eurimedonte violó a Hera cuando ésta era una niña y engendró a Prometeo, lo que causó la furia de Zeus.


Prometeo, de José de Ribera (c. 1630).Prometeo fue un gran benefactor de la humanidad. Urdió un primer engaño contra Zeus al realizar el sacrificio de un gran buey que dividió a continuación en dos partes: en una de ellas puso la piel, la carne y las vísceras, que ocultó en el vientre del buey y en la otra puso los huesos pero los cubrió de apetitosa grasa. Dejó entonces elegir a Zeus la parte que comerían los dioses. Zeus eligió la capa de grasa y se llenó de cólera cuando vio que en realidad había escogido los huesos. Desde entonces los hombres queman en los sacrificios los huesos para ofrecerlos a los dioses, pero la carne se la comen.

Indignado por este engaño, Zeus privó a los hombres del fuego. Prometeo decidió robarlo, así que subió al monte Olimpo y lo cogió del carro de Helios (en la mitología posterior, Apolo) o de la forja de Hefesto y lo consiguió devolver a los hombres en el tallo de una cañaheja, que arde lentamente y resulta muy apropiado para este fin. De esta forma la humanidad pudo calentarse.

En otras versiones (notablemente, el Protágoras de Platón), Prometeo robaba las artes de Hefesto y Atenea, llevándose también el fuego porque sin él no servían para nada, y proporcionando de esta forma al hombre los medios con los que ganarse la vida.

Para vengarse por esta segunda ofensa, Zeus ordenó a Hefesto que hiciese una mujer de arcilla llamada Pandora. Zeus le infundió vida y la envió por medio de Hermes a Epimeteo, el hermano de Prometeo, en cuya casa se encontraba la jarra (en otras versiones un baúl o una caja) que contenía todas las desgracias (plagas, dolor, pobreza, crimen, etcétera) con las que Zeus quería castigar a la humanidad. Epimeteo se casó con ella para aplacar la ira de Zeus por haberla rechazado una primera vez a causa de las advertencias de su hermano para que no aceptase ningún regalo de los dioses y quien en castigo sería encadenado. Pandora terminaría abriendo el ánfora, tal y como Zeus había previsto.

Tras vengarse así de la humanidad, Zeus se vengó también de Prometeo e hizo que le llevaran al Cáucaso, donde fue encadenado por Hefesto con la ayuda de Bía y Cratos. Zeus envió un águila (hija de los monstruos Tifón y Equidna) para que se comiera el hígado de Prometeo. Siendo éste inmortal, su hígado volvía a crecerle cada noche, y el águila volvía a comérselo cada día. Este castigo había de durar para siempre, pero Heracles pasó por el lugar de cautiverio de Prometeo de camino al jardín de las Hespérides y le liberó disparando una flecha al águila. Esta vez no le importó a Zeus que Prometeo evitase de nuevo su castigo, al proporcionar la liberación más gloria a Heracles, quien era hijo de Zeus. Prometeo fue así liberado, aunque debía llevar con él un anillo unido a un trozo de la roca a la que fue encadenado.

Agradecido, Prometeo reveló a Heracles el modo de obtener las manzanas de las Hespérides.

Sin embargo, en otra versión Prometeo fue liberado por Hefesto tras revelar a Zeus el destino de que si tenía un hijo con la nereida Tetis, este hijo llegaría a ser más poderoso que su padre, quienquiera que éste fuera. Por ello Zeus evitó tener a Tetis como consorte y el hijo que tuvo ésta con Peleo fue Aquiles quien, tal y como decía la profecía, llegó a ser más poderoso que su padre.

En otras versiones, Prometeo fue el creador de los hombres, modelándolos con barro.

Fue padre de Deucalión con Celeno.

Relación con otras mitologías

Vulcano encadenando a Prometeo, 1623: Dirck van Baburen de Utrecht (Rijksmuseum).En la mitografía, Prometeo puede ser clasificado entre los dioses tramposos, como Loki en la mitología nórdica, quien análogamente es un gigante más que un dios, está asociado con el fuego, y fue castigado a ser encadenado a una roca y atormentado por un águila.

Algunos creen que el tema se tomó prestado de la saga de Nart de los pueblos del Cáucaso, aunque las analogías con Loki parecen revelar una fuente indoeuropea más antigua.

El mito prometeico en la cultura
La historia de Prometeo ha inspirado a muchos autores a lo largo de la historia para referirse a la osadía de los hombres de hacer o poseer las cosas divinas, y los románticos vieron en él un prototipo del daimon o genio natural.

martes, 27 de octubre de 2009

Felicidades Cristina


Felicidad
es un viaje lejano mano con mano, la felicidad.
tu mirada inocente entre la gente, la felicidad.
es saber que mi sueño ya tiene dueño, la felicidad,
felicidad.

felicidad
es la playa en la noche, ola de espuma que viene y que va,
es tu piel bronceada bajo la almohada, la felicidad.
apagar tantas luces y hacer las paces, la felicidad,
felicidad.

felicidad
es un trago de vino por el camino, la felicidad.
es vivir el cariño como los niños, la felicidad.
es sentarme en tu coche y volar con la noche, la felicidad,
felicidad.

esta es nuestra canción
que lleva en el aire un mensaje de amor,
tiene sabor de verdad
a felicidad.

esta es nuestra canción,
es como el viento, el mar y el sol,
tiene calor de verdad,
la felicidad.

felicidad
la palabra oportuna, noche de luna y la radio en un bar.
es un salto en un charco, risas de circo, la felicidad.
es aquella llamada inesperada, la felicidad,
felicidad.

felicidad
es un beso en la calle y otro en el cine, la felicidad.
es un paso que pasa y siempre regresa, la felicidad.
es nacer con la aurora hora tras hora, la felicidad,
felicidad.

esta es nuestra canción
que lleva en el aire un mensaje de amor,
tiene sabor de verdad
a felicidad.

esta es nuestra canción,
es como el viento, el mar y el sol,
tiene calor de verdad,
la felicidad.

esta es nuestra canción
que lleva en el aire un mensaje de amor,
tiene sabor de verdad
a felicidad.

lunes, 26 de octubre de 2009

Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa por que debe de ser así para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quienes somos en realidad, para enseñarnos lo que deseamos alcanzar.

Tú no sabes quienes son estas personas, pero cuando fijas tus ojos en ellos sabes y comprendes que ellos afectaran tu vida de una manera profunda.

Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero en realidad entiendes que sin que superes estas cosas nunca hubieras realizado tu potencial, tu fuerza, o el poder de tu corazón.

Todo pasa por una razón en la vida.

Nada sucede por casualidad o por la suerte. Enfermedades heridas, el amor, momentos perdidos de grandeza o de puras tonterías, todo ocurre para probar los limites de tu alma.

Sin estas pequeñas pruebas la vida seria como una carretera recién pavimentada, suave y lisa; Una carretera directa sin rumbo a ningún lugar, plana cómoda y segura, más empañada y sin razón.

La gente que conoces afecta tu vida, las caídas y los triunfos que tu experimentas crean la persona que eres.

Aún se puede aprender de la malas experiencias; Es más quizá sean las más significativas en nuestras vidas.

Sí alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón dale gracias porque te ha enseñado la importancia de perdonar, de la confianza y a tener mas cuidado de a quien le abres tu corazón.

Sí alguien te ama ámalo tú a él, no porque él te ama sino porque te han enseñado a amar y a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida. Haz que cada día cuente y aprecia cada momento además de aprender de todo lo que puedas aprender, porque quizá mas adelante no tengas la oportunidad de aprender lo que tienes que aprender de este momento. Entabla una conversación con gente que no hayas dialogado nunca y actualmente escúchalos y presta atención.

Permítete enamorarte, liberarte y pon tu vista en un lugar bien alto. Mantén tu cabeza en alto porque tienes todo el derecho a hacerlo. Repítete que eres una persona magnífica y créelo, si no crees en ti nadie más lo hará tampoco. Crea tu propia vida y vívela…

domingo, 25 de octubre de 2009

Problema de Ajedrez

El problema de las ocho reinas

Este problema fue formulado por vez primera por Max Bezzel en el Berlin Schachzeitung (septiembre de 1848). Las doce soluciones patrón que existen fueron publicadas por Franz Nauck en 1830 en el Leipzig Ilustrierte Zeitung.

El problema también entusiasmó al famoso matemático alemán Karl Friedrich Gauss.

Dice así: "Coloca ocho reinas en un tablero de ajedrez de manera que no se puedan matar".

¿Qué o quién soy?






Pista Nº 1: Me duele la cabeza... quizá por eso tenga tan mala leche.


Pista Nª 2: A veces, pero sólo a veces, soy tierno... pero cuando se me cruza el cable... zas, ya la he liado otra vez.



Pista Nº 3: Quiero una novia, ya se lo he dicho a mi padre. Claro que tendrá que ser a medida...


Pista Nº 4: Dicen de mí que soy el "Nuevo Prometeo"... Fíjate, y yo sin enterarme. Lo que hay que oir.



Era especial Hallowing.

En este pais si has estado ... Ana


Tengo uso y tinaja cerca de mi casa...
VIVE LA VIDA, NO PERMITAS QUE SE TE ESCAPE





No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: Tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores: el silencio.

La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes. Huye.

"Emito mis alaridos por los techos de este mundo", dice el poeta.

Valora la belleza de las cosas simples.

Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.

Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.

Vívela intensamente, sin mediocridad.

Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron de nuestros "poetas muertos", te ayudan a caminar por la vida

La sociedad de hoy somos nosotros. Los "poetas vivos".

No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...



Walt Whitman
El Llamado

Tú estarás lejos.

Yo dejaré la vida
como un ramo de rosas
que se abandona para
proseguir el camino,
y emprenderé la muerte.

Detrás de mí, siguiéndome,
irán todas las cosas
amadas, el silencio
que nos uniera, el arduo
amor que nunca pudo
vencer el tiempo, el roce
de tus manos, las tardes
junto al mar, tus palabras.

Si donde estés tú oyes
que alguna voz te nombra,
seré yo que en el viaje
te recuerdo.

Meira Delmar
Lo Que Se Sabe

Toda mi vida la pasión soterrada
en el bajo fondo de la placidez.
La idea de la pericia escapa. Un lento
proceso al amanecer. La quinta vez
que reescribo. Te lo dije. No creo.
La fe ha resbalado como la resina joven,
como el trazo de una oruga,
la fe se ha derretido en la baba
de varios caracoles. Toda tu vida
escapa o huye. No negué lo que vi.
No vi nada. Sombra en un pacto
toda mi vida: la ventana, arrullando
el más puro sonido del silencio, un crac
rompe la desidia, un sonido leve de rotura
precipita el único acontecimiento imposible
e indeseable. Soy tu túnica, tu vajilla
y tu despecho. Me voy irritada. Sé que ahora
el velo del día es un espeso manto,
una capa del rey Recaredo. Una enagua.

1993

Concha García
Chau Número Tres

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
seguro sin seguro
te dejo frente al mar
descifrándote a solas
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía
pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono
estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

Mario Benedetti
Septiembre 2

Es ahora la vida
esta extraña y frecuente sensación
de sopor y distancia,
y es también una luz que vela el mundo:
salir del caserón tras la comida,
recorrer bajo el sol la carretera
con los ojos ardientes de un verano
y sentarme en la roca frente al mar.
Abandonarme entonces
al sonido sin pausa de la tierra
mientras me vence el sueño algún instante
y me moja las sienes con su agua bendita.
Descubrir con asombro renovado
al pescador que vuelve cada tarde,
como vuelven las olas,
como vendrá la brisa con la noche.
y esperar otra vez sobre la roca,
abrumado en el centro de la vida,
a que la sombra inunde
lentamente mi sombra.

De "La luz, de otra manera"

Vicente Gallego

José Hierro

Vida

Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito ¡Todo!, y el eco dice ¡Nada!
Grito ¡Nada!, y el eco dice ¡Todo!
Ahora sé que la nada lo era todo.
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

José Hierro

Paulo Coelho . Vida

Podemos creer que todo lo que la vida nos ofrecerá mañana es repetir lo que hicimos ayer y hoy. Pero, si prestamos atención, percibiremos que ningún día es igual a otro. Cada mañana trae una bendición escondida; una bendición que solo sirve para este día y que no puede guardarse o desaprovecharse. Si no usamos este milagro hoy, se perderá. Este milagro esta en los detalles de lo cotidiano; es preciso vivir cada minuto porque allí encontramos la salida de nuestras confusiones, la alegría de nuestros buenos momentos, la pista correcta para la decisión que ha de ser tomada. No podemos dejar nunca que cada día parezca igual al anterior porque todos los días son diferentes. Presta atención a todos los momentos, porque la oportunidad, el “instante mágico”, esta a nuestro alcance.

Paulo Coelho
La vida es una obra de teatro que no permite ensayos...
Por eso, canta, ríe, baila, llora
y vive intensamente cada momento de tu vida...
...antes que el telón baje
y la obra termine sin aplausos.

¡Hey, hey, sonríe!
más no te escondas detrás de esa sonrisa...
Muestra aquello que eres, sin miedo.
Existen personas que sueñan
con tu sonrisa, así como yo.

¡Vive! ¡Intenta!
La vida no pasa de una tentativa.

¡Ama!
Ama por encima de todo,
ama a todo y a todos.
No cierres los ojos a la suciedad del mundo,
no ignores el hambre!
Olvida la bomba,
pero antes haz algo para combatirla,
aunque no te sientas capaz.

¡Busca!
Busca lo que hay de bueno en todo y todos.
No hagas de los defectos una distancia,
y si, una aproximación.

¡Acepta!
La vida, las personas,
haz de ellas tu razón de vivir.

¡Entiende!
Entiende a las personas que piensan diferente a ti,
no las repruebes.

¡Eh! Mira...
Mira a tu espalda, cuantos amigos...
¿Ya hiciste a alguien feliz hoy?
¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo?

¡Eh! No corras...
¿Para que tanta prisa?
Corre apenas dentro tuyo.

¡Sueña!
Pero no perjudiques a nadie y
no transformes tu sueño en fuga.

¡Cree! ¡Espera!
Siempre habrá una salida,
siempre brillará una estrella.

¡Llora! ¡Lucha!
Haz aquello que te gusta,
siente lo que hay dentro de ti.

Oye...
Escucha lo que las otras personas
tienen que decir, es importante.

Sube...
Haz de los obstáculos escalones
para aquello que quieres alcanzar.
Mas no te olvides de aquellos
que no consiguieron subir
en la escalera de la vida.

¡Descubre!
Descubre aquello que es bueno dentro tuyo.
Procura por encima de todo ser gente,
yo también voy a intentar.
¡Hey! Tú...
ahora ve en paz.
Yo preciso decirte que... TE ADORO,
simplemente porque existes.

Charles Chaplin

VIDA por Charles Chaplin

VIDA
Texto de Charles Chaplin

“ Ya perdoné errores casi imperdonables, Traté de sustituir personas insustituíbles y olvidar personas inolvidables.
Ya hice cosas por impulso, ya me decepcioné con personas cuando nunca pensé decepcionarme, mas también decepcioné a alguien.
Ya abracé para proteger.
Ya me reí cuando no podía.
Ya hice amigos eternos.
Ya amé y fui amado, pero también fui rechazado.
Ya fui amado y no supe amar.
Ya grite y salté de tanta felicidad, ya viví de amor e hice juramentos eternos, pero también rompí la cara muchas veces!
Ya lloré escuchando música y viendo fotos.
Ya llamé sólo para escuchar una voz, ya me enamoré por una sonrisa.
Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y... ...tuve miedo de perder a alguien especial (y terminé perdiéndolo)! Pero sobreviví!
Y todavía vivo!
No paso por la vida...
y tu tampoco deberías sólo pasar... Vive!!!
Bueno es ir a la lucha con determinación, abrazar la vida y vivir con pasión, perder con clase y vencer con osadía, porque el mundo pertenece a quien se atreve y LA VIDA ES MUCHO para ser insignificante"